6.4.10

Transporte... no el de viajar... el otro...

En lo racional de pensar en que todo tiene un limite nos olvidamos completamente que todos nosotros somos fieles dueños de nuestra vida, por algo estamos, por algo amamos, por algo somos pasionales, pasionales de sangre y causas perdidas, emocionalmente sensibles al por lo menos una cosa fuera de todo prejucio o jucio siguiente al acto en si, no decimos todo lo que tenemos que decir y mientras el tiempo ahí, pasnado como pancho por su casa. Ahi cerca del borde hay cosas que nos salvan nuevamente, nuestras ultimas cartas, nuestros ases seguros, nuestra fija, ahí es donde la magia pura invade el momento, ese que hasta hace unos segundos se dejaba llevar a la cobardía, y el momento brilla, de repente, como cuando se enciende una luz en un cuarto totalmente oscuro sin hacer ruido de perilla, y deja entrar a aquella capaz de tranquilizar, de pacificar, de sumar descanso corporal y mental, y al toque suena un delicioso reggae de los años 70, levantando en cada acorde la potencia para moverse, bailar, descansar cada musculo de nuestros cuerpos lejos de sentir ningun tipo de dolor, y dándole color a la imaginacion, a la expresión saliendo con rápidos golpeteos de los dedos, supermente conectados con el cerebelo que lo dirige o quien sea o que sea, y así sera la despedida del mundo real, para irnos a la concha de la lora o como lo quieran llamar, todo es muy en compose, decoupage de un buen momento, todo se aplana no hay montaña que nos pueda derribar, todo esta constatado en estas lineas, porque de modo que al no escribirlo, muchas veces, después no recuerdo, y eso no es muy bueno. Amen de mis ojos que se quieren besar, despido esta conexion para irme a cenar, que bueno estaría comer con el pensamiento no? no existiría el hambre. Dejenme soñar tranquilo antes de empezar a putearme por su descontento con este texto.

1 comentario:

  1. que bueno estaría comer con el pensamiento no? no existiría el hambre....buena frase primoooooooo....blessssssss

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