Viajando un tiempo poco cotidiano, amenazando la rutina de correr la cortina y ver los techos de chapa y los decesos cercanos. Ahora, en ese momento, las cosas son mas claras, menos, mucho menos caras para nuestra coraza hipersensible.
El amor propio nos debe recordar volver a las fuentes. Las fuentes siempre salvan, no hay con que darle, es como una formula universal, como el "2x3, lueve".
Llega un momento en la vida que uno empieza a ser mas estrategico, no hay que confundir serenidad con agazaparze un poco para luego atacar así como si nada.
Creo que los que no se percatan de tiempos y oportunidades, pierden mas de lo que ganan.
Acá esta nublado, y con el cielo al borde del estallido, pero la paz brilla con tonos de "Rubi".
Y el alma descansa, panza arriba en un sillón cubierto de cortinas de croché o algo parecido, y en el reloj siguen siendo las 5:20.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario