Te imagino cantando al oido, sangrando las palabras, con tu pelo azabache cayendo por mis hombros. Y en ese instante de plenitud, de un tirón que el colchón te absorba
El piso de la habitación se volverá una plaga de ropa.
La termica sera el antonimo del invierno que pega afuera.
Todo se volverá como un laberinto, donde en cada recoveco vamos encontrando un nuevo camino para llegar.
Voy a descubrirte de golpe con mis manos, mi cuerpo, voy a disfrutarte de a poco con mi yo mas profundo.
Claro que no es tan facil, por momentos seremos "Maquinas de Hacer", Animaloides, seres sin ningún tipo de filtro, ni cueva, ni rincon a donde ir corriendo cuando nos salude el sol.
En algun desahogo de respiracion, se van a escapar algunas melodias que motiven mas todavia mis ganas de hacer malabares.
Nuestros ojos se atarán de las pupilas y el alrededor se reducira a Vos y Yo, Yo en Vos, Vos en Mi, y Uno solo, un solo cosmos haciendo que todo se armonize.
Cansados de luchar por quien hace mas, ni nos enteramos de si afuera cantan los gallos o algun arrabalero canta el tango que hay que cantar.
Quien tenga la bendicion de despertar primero, preguntara si es real.
Al salir y despedirnos, volveremos a nuestro caos cotidiano, esperando que la niebla cese y nos podamos ver otra vez...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario