22.3.10

Oasis en el 9°B

Me sente en la silla que siempre se rompe, que yo mismo armé. Busqué no se que cosa en internet para mostrarle.
Como si nada me enrosco con los brazos y en silencio me abrazo. En un principio mi cuerpo se sorprendio, y luego lentamente se dejo llevar por ese abrazo.
Mi alma, compañera de emociones, se dió via libre para sentir, para dejar quererse un rato, para aceptar que a veces por mas que cueste hay que apoyarse en alguien, la autosuficiencia es casi imposible en los tiempos que corren.
Por un rato largo el abrazo adopto distintas formas, pero nunca dejando de lado ese "yo estoy con vos" tan implicito y expuesto a la vez.
No me quedo mas que decirle Gracias! aunque esas demostraciones de cariño no se agradecen, se sienten y quedan en la memoria.
Aquel Deja Vú de unos dias atras se hizo realidad y el alma descansó... aunque sea por un rato...

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