Y ahora estoy echo una piltrafa, y la indiferencia mata, y yo estoy acuchillado en un piso de resortes y telas viejas.
Salpicado por mis propias gotas, me seduce la cama.
Mientras me armo de paciencia, el dolor me araña mucho mas de lo que me puedo imaginar y siempre quise no tener que preocuparme por no preocuparme, pero ahora mi estomago anda muy ocupado en retorcerse. Es la primera sensación que describo, ya ni siquiera es dolor de lagrimas, son como saltarinas langostas queriendo devorar todo el campo cosechado en una semana, quince días.
La lluvia hace eco detrás del vidrio... EMPAÑADO!, NO!, no se esta empañando por el calor,
lamentablemente no...
Claro! un gran día de mierda, de esos que no te queres levantar ni para hacer pis.
Ufff... falta el aire, la humedad, que se cierra el pecho y se encoje la panza
Y para que? no? para que todo esto sin la mas mínima necesidad.
Aunque valga la redundancia no se cuantas mas hacen falta para que el camino se empiece a enderezar por una perra vez.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario