Otro año mas, otra torta que queda en la heladera con las velitas sin soplar
Será el viento el encargado de apagarlas, con la fuerza de un tsunami
Tus manos ahora me acobijan en algún sueño, te deje ir, esta vez si.
Me llevo varios años, es verdad, pero esas cosas uno no las planifica vio.
Te extraño, es cierto, pero ahora ya no lo padezco, solo saco a relucir todo lo que me enseñaste sin decir, sin hablar, sin levantarme la mano.
Lo que me corre en las venas es tu sangre, con tu simpleza haciendo de vos algo grandioso.
Con tu riqueza de corazón, humildad, y belleza de madre.
Tengo antojo de tu abrazo y tu consentimiento eterno, aunque debo confesar que ya estoy grandecito.
No me precipito al llanto de capricho nomás, ahora lloro de alegría o tristeza, todo bien de adentro
Tengo miedo, pero de que sirve avanzar con la cabeza agacha y el rabo entre las piernas, no?
Vos llegaste de lejos, le rompiste el culo a todos y gracias a eso, acá estamos, acá estoy
En algún momento iré para contarte todo, desde que te deje durmiendo en esa cama hasta que la vida me mande al sobre a mi.
Soy feliz, quedate tranquila, podes seguir cocinándole a algún santo, a algún dios.
Desde acá se siente el olor a pan casero recién sacadito del horno.
Por siempre en mi corazón Mamá!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
El ciclo de la vida es eso, el ciclo de la vida, nunca lo vamos a entender y nunca nos va a parecer justo, pero asi es y no queda otra que aceptarlo.
ResponderBorrarLo mas lindo de los que se van, es que nos enseñan a valorar lo que tenemos y nos dejan solamente lo mas lindo de ellos.
Abrazote Marian, sabes que te quiero mucho.