6.3.11

Estado de espera y aceptacion

Muchas veces pensamos en disparates, muchas veces imaginamos lo inimaginable. Pero hasta cuanto podemos hacerlo no?

Después de once años que ella se fue, el se esta yendo, se ve que ningún bondi lo llevaba excepto este. Se esta yendo y es cuestión de aceptarlo y que la vida siga, haciéndole los honores que se merece, con respeto y adoración por las cosas buenas. Le agarré la mano, se despertó y largo a llorar, como un bebé, dicen que los viejos mientras mas viejos mas se comportan como niños, se asustan, se pierden, se duermen. Decidí hacerle escuchar al menor, o sea yo, y me dijo que estaba cantando mejor, que el habría podido llegar, para eso estoy yo!, le contesté. Le pedí que tuviese paz, que a pesar de que el tiempo y las circunstancias nos habían separado, lo quería.

El hombre fuerte, de educación rígida y corte militar se quebró, nuevamente, entrando en el rol de niño. Dijo estar bien a pesar de que su cuerpo no diga lo mismo, le dije quedate tranquilo.

Prometió cuidarme, dándole fin a la charla, que no era mas que una despedida, lo sabia el , lo sabia yo. Cruce la puerta y rompí en llanto para desahogar afuera y no adentro, para darle espacio a la sonrisa y no al dolor, ya bastante tenia con su cuerpo traicionero.

Ahora queda esperar, que el que tenga el botón apriete el off, y que así se vaya a agarrarle el brazo a mamá y tomarse unos mates.


Va a ser lindo imaginarlos amandosé, como solo ellos dos se amaban, eternamente...

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