Hace algunos años largos recuerdo estar en el auto que teníamos en ese entonces, era un gol de un color azul metalizado, como los autitos de juguete. Iba con mi hermano Cristian a la Rock & Pop yendo a buscar unas entradas que se había ganado por jugar algún juego de esos, vio. En ese entonces salia "Ultimo bondi.." y en la radio hacian algo con los discos nuevos, los "picaban" pasaban 10 segundos de cada tema para que uno se vaya haciendo la cabeza. Hubo un tema que de toque sabia que me iba a gustar. Y luego efectivamente me gusto. En Gualicho, el tema en cuestión, decía una frase, "Las despedidas son esos dolores dulces".
Ahora lo entendí...
Es mejor elegir, es mejor jugarsela, es mejor darse la cabeza contra la pared por ir a full que por esconderse de quien sabe que cosa. El miedo no lleva a nada, mas que a mas miedo, y por miedo no hacemos, por miedo perdemos, por miedo nunca ganamos. Hay algo que está, que creció a los tumbos, pero que es tan real y perceptivo que los tiempos dejaron de existir.
El solo hecho de ir mas allá de lo que conocemos, por explorar todo tema por explorar, por evitar joder al otro, por buscarle un par de vueltas mas al asunto, al momento.
Ahora ya no me pregunto, es algo que veo, siento y digo, sin filtro solo con el del respeto por el otro.
Por algo soy un guacho, por algo nos miramos y explota la via, suena un bandoneon, tiembla el piso y la luna picarona se asoma detras del arbol que nos sirvio de rancho.
Me quedo con lo lindo, lo hermoso, con todas esas cosas nuevas que aprendí, me quedo con tus manos de arcilla, con tus litros de agua encima, me quedo con hitchcok y hacer dos viajes en camión para llegar a casa. Me quedo con lo que fue y no con lo que pudo ser, porque de ser así en algún momento sera, para mi después no suena a nunca. Me quedo de seguro con alguna melodía en la cabeza, algunas letras sueltas, unas varias herramientas para buscar la búsqueda, y de ahí arrancar a encontrarme a mi mismo en su mayor expresión. Me quedo con la ficha que me cayó después de casi nueve años y saber que la próxima vez que vaya para Caseros sea para hablar con mi papá. Me quedo con lo mas y nunca con lo menos, me quedo con el corazón lleno, me quedo con la paz a flor de piel, me quedo con la parte miel y la parte limón. Me quedo adentro tuyo, que es lo importante, y me quedo en cada parte donde decidas encontrarme.
Hasta luego, no te va a ir bien... te va a ir mejor.
Marian
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
grande gabeee!!!
ResponderBorrarNico.
no sé si es porque tengo analgésicos encima (gracias pie roto!) pero me pasa que cada vez que leo algo tuyo me siento una pelotuda, porque tengo la sensación de que es algo demasiado profundo y demasiado inteligente que nunca jamás voy a lograr entender. Quería decirlo, porque me encanta cómo está escrito, pero no tengo la menor idea de qué quiere decir. Es una sensación tan pero tan rara que la comparto con vos, el autor de cosas brillantes inentendibles para gente como yo que tiene en su haber unas cuatro palabras y nada más. Hasta lueguito! Espero que estés descansando y disfrutando del verano!!!
ResponderBorrarHacerse cargo..ok, me hago cargo. Au revoir, j'ai dit. Je t'aime j'ai dit aussi. Asi finalizo, asi empezo con el primer temblor de piso. Si,como todos sabemos somos esclavos de nuestras palabras, pero peor aun, de nuestro silencios.
ResponderBorrarDe picada al choque. El miedo no lleva a nada, no. Precaucion y cuidado. Ser precavido?
Si, jugarsela. Y primero con el egoismo y el tiempo de uno? Elegir no jugar es decidir. Tiempo al tiempo. Hoy aquí, mañana quien sabe.
Salto, sabes que salto. (un dique o desde tu ventana. Confiar) Con miedo. Mucho miedo. Primero hay que estar preparado. Elegir no saltar, elegir prepararse, elegir atarse los pies. Elegir cuidar-cuidarse. Agarrarte bien fuerte las manos y confiar.
Con el tiempo aprendi que no es "malo" sentir/tener miedo sino paralizarse/quedarse por ello. Y pero aun, quedarse por miedo ajeno.
Quedarse con lo lindo, quedarse con los recuerdos, quedarse. Simplemente quedarse. Elegir quedarse, no jugar tampoco. Game over.
De chica solo tuve un juego de family (el libro de la selva) que ni me dejaba poner yes al continue. Cada vez que se me terminaban las 3 vidas volvia a empezar desde el primer nivel.
Nunca me voy a olvidar del dia que llegue a la final, (porque llegue, mi mamá ya estaba preocupada que yo no me desprendia de la tele). Fue uno de los primeros recuerdos de haber alcanzado una meta...matar el tigre, atravesar el fuego y llegar a la aldea. Despues analizaremos cuestiones de infancia de mi generación.
En esta partida, la realidad, lo que corresponde, el deber ser se han llevado la apuesta. Ni bien ni mal. Las cosas como son.
Con la comodidad del limite establecido que da estabilidad. Y la estabilidad da tranquilidad y la tranquilidad da paz. Paz?
a no juzgar. Confiar. Despues es nunca?
Hasta Siempre!
Lauuuuuuuuuuu